La corrupción en Nicaragua tiene un carácter sistémico. Esta afirmación se basa en dos razones: Primero, la interpenetración de intereses políticos y económicos le resta autonomía y neutralidad al Estado, lo que se refleja en el prebendarismo y el uso permanente de las instituciones por parte de los partidos políticos (mayoritarios) para beneficio privado. Segundo, el peso de la corrupción se encuentra principalmente en el tráfico de influencias, el abuso de funciones y el enriquecimiento ilícito. Estas formas de corrupción se relacionan y se refuerzan mutuamente, incentivadas por un contexto tradicional de bajo riesgo de sanción a la corrupción, conformando un sistema que se autoalimenta y reproduce a si mismo.

Fuente: Anti-corruption Resource Centre – U4

Año: 2009

Idioma: Español