La empresa debe procurar que todas sus actividades comerciales sean ejecutadas adecuadamente, especialmente en procesos de alto riesgo como la divulgación de información financiera, la contratación, las ventas o la comercialización. Para mitigar esos riesgos, la empresa no solo debe fomentar un ambiente de trabajo ético, sino también establecer un sistema de controles internos.

Como parte del PAEC, el sistema de controles internos ayuda a garantizar que las políticas y los procedimientos anticorrupción se estén aplicando tal y como lo previó la administración de la empresa.